jueves, 13 de septiembre de 2018

¿Por qué creemos los que creemos?



                                 ¿Por qué creemos los que creemos?
                       Los motivos del creyente y los motivos del agnóstico

O del ateo, si ustedes quieren, pero prefiero el término agnóstico por dos motivos: En Europa, hasta el siglo XVIII, ateo era un insulto, y actualmente entre nosotros aún tiene cierta connotación insultante. Y por otra parte, muchos de los que se dicen o son llamados ateos no lo son propiamente, sino más bien agnósticos, que es diferente: alguien que suspende el juicio acerca de la existencia de Dios porque no tiene una base de convencimiento para la creencia.  
Los principales motivos de la increencia en Dios son: la ambigüedad religiosa del mundo, ya que hay aspectos de este que sugieren la existencia de un Dios y otros que sugieren lo contrario; la no necesidad, para muchos, de la hipótesis teísta (el mundo es explicado por la ciencia), y por otra parte, la existencia del mal, que parece negar la existencia de un Dios providente. Al problema del mal me he referido en otro artículo de este mismo blog, al cual me permito remitir al lector. Y podríamos agregar otro motivo: la moda y la presión social. Hay ambientes y círculos en los que el agnosticismo es de buen tono, la persona religiosa es mirada como alguien que todavía tiene la ingenuidad de creer en esas cosas, y esta llega fácilmente a pensar si lo que cree no será realmente sino pamplinas, ya que no hay una evidencia clara en la que pueda apoyarse.   

martes, 10 de julio de 2018

Historia del demonio


                                      

                                       Historia del demonio


                                               Por: Saúl Botero-Restrepo   

La idea de un espíritu, ser sobrenatural o deidad maligna es muy antigua, anterior a la Biblia hebrea, la cual en este aspecto, como en otros muchos, no es completa ni originalmente judía, ni se basa solamente en la tradición hebrea, sino que recibió influencias de otras culturas del cercano y medio oriente. Las mitologías sumeria y canaanita tenían demonios, y muchos autores han señalado que la creencia en ángeles y demonios del judaísmo, heredada por el cristianismo, se derivó del zoroastrismo. Esto último debido a que en el período persa, entre 538 y 330 antes de Cristo, los judíos exiliados en Babilonia tuvieron contacto permanente con los habitantes de la región y con sus autoridades y comerciantes, que eran zoroastristas, lo que hizo inevitable su influencia en el judaísmo, y estas ideas las llevaron también quienes retornaron a Jerusalén.

viernes, 4 de mayo de 2018

Sobre el problema del mal



SOBRE EL PROBLEMA DEL MAL

Respuestas históricas y actuales

Por: Saúl Botero-Restrepo

El problema filosófico y teológico del mal puede enunciarse con un sencillo dilema: Si Dios no evita el mal es porque no quiere o porque no puede. En ambos casos, dejaría de ser el Dios omnipotente y bondadoso del monoteísmo.
La Teodicea, del griego theós (Dios) y diké (justicia), tiene como objetivo justificar la creencia en Dios en vista de la existencia del mal, aunque sus resultados sean más bien modestos, pues se reducen a proponer formas de escapar de los cuernos del dilema, para que el oscuro y tremendo problema del mal no constituya un obstáculo insalvable para que la creencia racional y razonable en Dios.

jueves, 12 de abril de 2018

Dificultades y curiosidades de la Reforma luterana



                                                EN LOS QUINIENTOS AÑOS DE LA REFORMA
   
        DIFICULTADES Y CURIOSIDADES DE LA REFORMA LUTERANA
                                       
                                             Por: Saúl Botero-Restrepo

En la conmemoración de los quinientos años del inicio de la Reforma luterana, es oportuno recordar las grandes dificultades que esta hubo de superar, las angustias y sufrimientos de sus seguidores, y algunos acontecimientos y detalles poco conocidos de su desarrollo entre 1517 y la paz de Augsburgo de 1555.

El emperador Carlos V
El 12 de enero de 1519 murió Maximiliano I de Habsburgo, emperador de lo que se llamaba el Sacro Imperio Romano Germánico, que en realidad era solo alemán. La corona no era hereditaria, sino electiva, y los siete príncipes electores alemanes escogieron para sucederlo a Carlos I de España, que vino a llamarse Carlos V de Alemania. Lo prefirieron no solo por ser nieto de Maximiliano, y por lo tanto de la casa de Habsburgo o Austria, sino porque Carlos repartió entre los príncipes, para comprar su voluntad, 850.000 florines de oro, que teniendo en cuenta solo el peso del metal, equivaldrían actualmente a más cien millones de dólares, pero que para la época representaban una suma más grande. La exorbitante cantidad fue prestada por los banqueros italianos y por los Fugger, y fueron estos los que desembolsaron la mayor parte, que Carlos tardó tanto en devolver, que Jacobo Fugger hubo de cobrarle a Su Majestad Imperial lo adeudado en una carta en la que se lamentaba de no haber apoyado más bien a la casa de Francia, con lo cual habría ganado grandes bienes y dinero, como ellos me lo habían ofrecido.  

sábado, 20 de enero de 2018

¿Es la Biblia la palabra de Dios?

                    


              ¿Es la Biblia la palabra de Dios?
                    Los errores (y horrores) más notables de la Biblia

                      Por: Saúl Botero Restrepo

Temas principales de este artículo:
La creencia en la inerrancia bíblica.
Los apocalipsis
Errores históricos: La conquista de Canaán, el libro de Daniel.
Errores graves (y trágicos) de la Biblia: El hérem, la brujería, los homosexuales, los judíos, los herejes.
Consecuencias para la ciencia.   
Incongruencias y profecías incumplidas: los fariseos, la Antigua Alianza,   
el apocalipticismo del Nuevo Testamento.
El pecado original.
La misoginia de Pablo (que no era tal).
El curioso caso de Santa Tecla


sábado, 18 de noviembre de 2017

Reflexiones sobre la reencarnación





                               Reflexiones sobre la reencarnación



                                                      Por: Saúl Botero-Restrepo


La reencarnación o renacimiento en otro cuerpo supone la existencia en el ser humano de una entidad diferente del cuerpo físico: el alma o espíritu, lo que puede ser admitido inclusive por quienes se consideran agnósticos en materia religiosa, de no ser que profesen la concepción fisicalista, que afirma que la conciencia o el yo es solo un fenómeno del funcionamiento cerebral. El dualismo en el ser humano ha sido atacado a lo largo de la historia de la Filosofía occidental por diferentes autores, como los materialistas La Mettrie y Holbach en siglo XVIII, por muchos en el siglo XIX, y también por otros en siglo XX, como el filósofo inglés Gilbert Ryle (1900-1976) en su obra The concept of mind, en donde reduce el alma a lo que él llama el fantasma de la máquina. Y es de lamentar que hombres con mentes tan brillantes como Carl Sagan, Isaac Asimov y otros autores ilustres hayan profesado este tipo de materialismo, indefendible a la luz de posiciones menos rígidas. Sin embargo, otros pesadores agnósticos, como el filósofo Karl Popper (1902-1994), no afirmaron nunca la identidad la conciencia y las funciones cerebrales.

miércoles, 5 de julio de 2017

El “Dies irae” y el juicio final

                                     El Dies irae y el juicio final

Por Saúl Botero-Restrepo

El Dies irae (Día de ira o de la ira) es un himno religioso del siglo XIII, cuyo texto se ha atribuido, aunque no con seguridad, a Tomás de Celano, monje franciscano, compañero y primer biógrafo de S. Francisco de Asís, y que se usó como secuencia de la misa de difuntos católica hasta 1970. Hace parte de casi todas las misas de difuntos o Réquiem, escritas por los grandes compositores, entre ellas las muy conocidas y maravillosas compuestas por Wolfgang Amadeus Mozart, Giuseppe Verdi y Héctor Berlioz, cuya audición recomiendo vivamente a quienes aún no conozcan estas maravilosas obras.

Antes de entrar en el análisis, este es el texto latino, con mi traducción:

sábado, 15 de abril de 2017

El lenguaje religioso



EL LENGUAJE RELIGIOSO

Por:Saúl Botero-Restrepo

Los usos del lenguaje
El lenguaje tiene diversos usos, puede ser descriptivo: Era una tarde gris. Imperativo: ¡Cierra la puerta! Declarativo: Prometo, juro… etc. Performativo: Yo te bautizo (sea un niño o un barco). Interjectivo: ¡Qué horror! Y muchos más, de acuerdo con las múltiples actividades humanas.
Uno de los usos del lenguaje es el religioso, y este ha suscitado diversos problemas filosóficos. El tratamiento filosófico del lenguaje en general se remonta a Platón y Aristóteles, pero ya desde la edad media, y más aún en el siglo XX, con la llamada Filosofía del Lenguaje, los filósofos se han ocupado de explicar el sentido que tienen las proposiciones religiosas. Si decimos, por ejemplo, que Dios es grande, no queremos significar que Dios ocupe un lugar en el espacio. Cuando se dice que el Señor habló a Moisés, no se pretende que Dios tenga órganos del habla que produzcan ondas sonoras, etc. Si decimos Dios es bueno, perdona, etc., no estamos atribuyéndole virtudes morales iguales a las humanas. Y cuando se afirma que Dios ama, tampoco pensamos en que tenga pasiones o un cuerpo físico para ejercer tal amor. Es obvio, entonces, que en enunciados como estos usamos el lenguaje en un sentido diferente del habitual. Este ensayo pretende exponer las principales posiciones filosóficas referentes al lenguaje religioso.  

lunes, 20 de febrero de 2017

El pluralismo religioso de John Hick


                              EL PLURALISMO RELIGIOSO DE JOHN HICK

                  La tesis de este importante filósofo de la religión, con algunas reflexiones.


                                            Por: Saúl Botero-Restrepo

Trae Carl Sagan en su libro El cerebro de Broca (pronunciado Brocá, porque era un neurofisiólogo francés), una anécdota sobre Bertrand Russell: En vísperas de la primera guerra mundial, Russell encabezó una manifestación en Londres para pedir que Gran Bretaña no entrara en la guerra. Intervino la policía y a Russell lo llevaron a la cárcel. En la admisión, el funcionario de la prisión le preguntó: ¿Religión?, y Russell respondió: Agnóstico, y tuvo que deletrear la palabra, porque el empleado no la conocía, ante lo cual este comentó: Es que hay tantas religiones, pero yo creo que todos adoramos al mismo Dios. Y agrega Sagan que esto puso a pensar a Russell, ateo como era, durante varias semanas.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Aspectos del argumento teleológico de la existencia de Dios

                                                                   
              
                                                                       Los cielos narran la gloria de Dios,
                                                                       y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
                                                                                                                            (Sal. 19, 2)                                                                                                                                                                        
                                  Por Saúl Botero-Restrepo

La forma tradicional del argumento

El argumento del designio o teleológico de la existencia de Dios es quizás el más conocido de los argumentos cosmológicos y constituye la quinta de las vías tomistas. Una célebre exposición moderna es la del teólogo inglés William Paley (1743-1805), en su obra Natural Theology: or Evidences of the Existence and Attributes of the Deity, collected from the Appearances of Nature (Teología natural, o evidencias de la existencia y atributos de la divinidad, derivadas de las manifestaciones de la naturaleza). La esencia de la argumentación de Paley se encuentra en la famosa analogía del reloj:

martes, 20 de septiembre de 2016

Las confesiones evangélicas posteriores a la Reforma



LAS CONFESIONES EVANGÉLICAS POSTERIORES A LA REFORMA

                Resumen cronológico de las principales iglesias y movimientos

                                                 Por: Saúl Botero Restrepo
A- Las iglesias
1- El Luteranismo.  2- La reforma suiza.  3- La reforma radical.  4- La reforma en Inglaterra.  5- La rama adventista.  6- Nuevas religiones. 7- Movimientos.


sábado, 5 de marzo de 2016

Resurrección y reencarnación - Por John Hick

                        

                                           Resurrección y reencarnación
                                                              Por John Hick
                                        (Traducción del inglés: Saúl Botero-Restrepo)


Encuentro en extremo interesante lo que expone John Polkinghorne en la revista Reform de marzo, especialmente en lo que dice acerca de la resurrección. Él cree no solo en que Jesús resucitó en forma corporal, sino que nosotros también resucitaremos corporalmente. Afirma que en alguna forma el alma debe tener, en un elaborado y extraordinario sentido, acceso a la información referente a las estructuras del cuerpo, que desde luego, se disuelve en la muerte. Pero Dios lo recuerda, y lo recorporizará cuando resucite. Esta será la continuidad entre la vida de este mundo y la del mundo futuro. O como dice en otro lugar, el alma tiene una fórmula o código que expresa toda su naturaleza y estructura, y esta fórmula es recorporizada como un cuerpo de resurrección en un mundo de resurrección.

lunes, 10 de agosto de 2015

SINTOÍSTAS, BUDISTAS Y CRISTIANOS



                                        SINTOÍSTAS, BUDISTAS Y CRISTIANOS
             
                    Por la escritora japonesa Hisako Matsubara (*1935)

                                         De su libro Blick aus Mandelaugen

                                                      (Mirada de ojos de almendra)


                                      Traducción del alemán: Saúl Botero Restrepo


Para los occidentales, el alfabeto es la lista de los caracteres de una lengua en un determinado orden. Con ellos se forman sílabas y con las sílabas, palabras. Esto es característico de los idiomas occidentales.

En japonés es completamente diferente: Las sílabas son las unidades más pequeñas de la lengua y la escritura. Cada sílaba consta de una vocal o de una vocal y una consonante. En el “alfabeto” japonés (si podemos usar esta palabra de origen griego) solo hay signos de sílabas, y son cuarenta y siete formas fundamentales.

martes, 5 de mayo de 2015

Paul Davies: Capítulo 9 (final) del libro: La mente de Dios

                                               Paul Davies
(Físico inglés, *1946)
The Mind of God
The Scientifc Basis for a Rational World
La mente de Dios
Las bases científicas de un mundo racional
(Simon and Schuster, Nueva York, 1992)

Capítulo 9 (final) del libro
The Mystery at the End of the Universe
El misterio final del Universo

(Traducción: Saúl Botero-Restrepo)


                                             “Siempre me ha parecido curioso que, mientras la mayoría de los
                                            científicos declaran evitar la religión, esta realmente domina sus
                                            pensamientos más que en los clérigos”. 
                                                                                                                     Fred Hoyle

martes, 3 de febrero de 2015

Acerca de hacer Filosofía de la Religión - Por John Hick



On Doing Philosophy of Religion

Acerca de hacer Filosofía de la Religión

Por John Hick (1922-2012)

Conferencia pronunciada en la Universidad de Birmingham en 2001.

Traducción del inglés: Saúl Botero-Restrepo

Tenemos que partir de donde estamos y de lo que somos. Como yo lo veo, una de las cosas más importantes acerca de nosotros es que somos fragmentos de un todo mucho más grande, y que cualquier totalidad posible no puede radicar en una totalidad individual, sino en una relación correcta con el resto del todo. Físicamente somos puntos ínfimos en la vastedad del Universo. Como seres humanos, somos uno entre aproximadamente seis mil millones. Como personas somos incompletos, imperfectos, con nuestra propia idiosincracia, siempre necesitados del complemento de los otros. Como pensantes, solo tenemos un punto de vista parcial, con habilidades limitadas, con predisposiciones y prejuicios, y con un limitado grado de experiencia. Al tratar de mirarme a mí mismo bajo esta luz, en relación con la Filosofía de la Religión, la única clase de esta de que soy capaz es aquella en la que